LA BIOLOGIA DEL FUTURO
La biotecnología jugará un papel destacado a la hora de confeccionar el menú del futuro. El biólogo Eduardo Blumwald, de la Universidad de California en Davis, no tiene duda de que los cultivos transgénicos podrían ser la solución para que los agricultores sigan obteniendo alimentos en terrenos cada vez más pequeños, así como en otros poco productivos a causa de repetidas sequías.Por otro lado, incluso en suelos fértiles, uno de los retos de futuro de la agrigenómica es conseguir variedades de plantas más eficientes, que den más frutos y enfermen menos, para aumentar la producción sin incrementar los recursos de espacio, agua y abono invertidos al cultivarlas. La biotecnología permite crear alimentos nuevos, como un arroz con betacarotenos –llamado arroz dorado– que evita déficits vitamínicos; y zanahorias con calcio, como sugería hace unos años un estudio en la revista PNAS.
Por su parte, el carrito de la compra amenaza con variar su contenido en los próximos años. Puede que ni el chocolate, ni el café, ni los cacahuetes estén en los supermercados en unas décadas si el cambio climático no se detiene. Lo que sí tomaremos a menudo en un futuro no muy lejano, según las previsiones de muchos expertos, serán algas y saltamontes, grillos y huevos de hormigas, entre otras delicatessen entomológicas.
Y, cómo no, medusas, que, si proliferan como lo están haciendo ya en el Mediterráneo, el golfo de México y el mar Negro, causarán una merma del pescado que ahora comemos habitualmente. Incluso nos podría obligar a renunciar para siempre al caviar si, como ha ocurrido en el mar Caspio, conducen a los esturiones a la extinción. A cambio, degustaremos helados de medusa y otras chucherías efectistas que ya preparan algunos chefs y que no destacan precisamente por su sabor.
Comentarios
Publicar un comentario